| Puyo , 2010-02-25
Estimados Señores,
Conociendo la trayectoria de este medio de información por decir la verdad y actuar con total transparencia, me permito realizar este comentario con el afán que sea publicado y sea de conocimiento público la manera de actuar de esta Fiscalía General del Estado, la misma que está politizada y no cumple su función ética de impartir justicia.
Ustedes recordarán el accidente de aviación en helicópteros de la Ex Ministra de Defensa Dra. Guadalupe Larriva, su hija y 5 pilotos de la Aviación del Ejército el 24 de Enero de 2007, es totalmente inaudito, que el Fiscal General del Estado Dr. Washington Pesantez se haya abstenido de acusar a quienes tienen responsabilidad en el accidente sucedido aquella noche, esta responsabilidad no dictan los familiares ni nadie, sino la Junta internacional de investigación de accidentes ordenada por el propio Presidente de la República con ratificación por una Junta Evaluadora. La Fiscalía solo acepta la versión de los inculpados como invitados, no consideraron el informe final de la comisión de fiscalización del Congreso Nacional de fecha 22 de agosto de 2007 que entre algunas conclusiones, una dice lo siguiente: “Insinuar al señor Fiscal General del Estado, ponga especial atención en la negligente y pasiva participación de los militares de más alto grado presentes en el instante previo al embarque de la señora Ministra Guadalupe Larriva y su hija en las naves siniestradas.
Es inaudito que el Fiscal General no haya considerado o posiblemente no le hayan informado o quizás no leyó que en la resolución No. 004-2008-RA del Tribunal Constitucional, del 1 de julio del 2008 se niega un recurso de amparo interpuesto por el Crnl. René Vásquez, quien impugnó las sanciones administrativas. Este mismo Oficial Ex Comandante de la Brigada de Aviación del Ejército, quien invitó a la Secretaria de Estado a volar y ser parte del ejercicio de tiro nocturno con visores, en muchas de sus declaraciones afirma haber seguido la cadena de mando de sus inmediatos superiores, dando parte que la Sra. Ministra de Defensa iba a ser embarcada en uno de los helicópteros para hacerle participar de este evento.
En cuanto a la responsabilidad de los pilotos en el accidente nadie discute que hubo un error humano, siendo parte de este error lo actuado por el controlador de la torre de control de Manta que no cumplió con la reglamentación vigente del servicio de tránsito aéreo, que da prioridad a las aeronaves que están en las fases finales de aproximación y las que están en tierra esperan, sin embargo, todo esto no excusa la responsabilidad de los que verdaderamente ordenaron, porque el accidente es inducido conforme lo estipula el Art. 4 del Reglamento de Disciplina Militar en vigencia “Las responsabilidades que puedan resultar del cumplimiento de las ordenes y disposiciones, corresponden al superior que las dicta. La delegación de autoridad no releva al superior de su propia responsabilidad” pues como he mencionado existe muchísimas contradicciones en cada una de las declaraciones de los inculpados.
En otras declaraciones de quienes fueron testigos de lo que sucedió aquella noche, mencionan que el hecho de embarcarle en un helicóptero a la Ministra ya estuvo planificado, estas declaraciones no han sido valederas para el Fiscal General, quien se abstiene de acusar.
En la conclusión final del dictamen de este Fiscal dice: Los responsables son los pilotos por no haber llevado el tiempo y la distancia de separación entre cada helicóptero y como los pilotos fallecieron no hay como realizar ninguna acción legal contra ellos.
Si los pilotos estuviesen vivos, la injusticia les caería a ellos porque de acuerdo a como se han dado las cosas y al dictamen de este Fiscal, ellos tienen la responsabilidad, es decir que quienes actuaron con negligencia e irrespeto a las normas vigentes solo por congraciarse con la Ministra de Defensa están libres de culpa y no ha pasado nada, está clarísimo que la Fiscalía está politizada y estoy seguro que el Fiscal General recibió instrucciones del gobierno para echar tierra y virar la página, recuerdo que 7 meses después del accidente exactamente el 13 de agosto de 2007 el Presidente de la República nos llamó a una reunión y nos ofreció sancionar a todos quienes tuviesen responsabilidad en el accidente, nunca lo cumplió, es más, esta gente fue premiada con funciones en el exterior y no hubo tampoco las sanciones administrativas que debieron haberse dado, sus libros de vida no tienen registro alguno de alguna sanción al respecto.
Ahora el Fiscal General está pagando su forma de actuar y de proceder como es el impartir justicia solo para quienes son parte del Gobierno y para otros no porque no les conviene ni les interesa o ¿Acaso alguna persona conoce que la Fiscalía o algún organismo del Estado se encuentran trabajando en contra de alguien que ha participado en hechos de corrupción? Pues hasta el momento ¡No! En alguna ocasión que veía las noticias me senté a reír cuando le pude oír al Fiscal General que decía, la Institución la cual dirijo, actúa con honestidad y ética, tremenda mentira, no hablo porque tengo herido el corazón por este dictamen, hablo como ciudadano ecuatoriano y como ex militar, porque duele que nuestro país se acabe de a poco pensando que estamos en Venezuela y que se debe hacer lo que el más bravucón dice.
La justicia en nuestro querido Ecuador no ha funcionado, está Fiscalía no dio paso a un juicio justo para que se ventile en las cortes y dejar que los jueces con todos los argumentos, documentos y pruebas lleguen a determinar el grado de responsabilidad de los inculpados.
Este paso era obligatorio pero había una ligerísima esperanza en que la Fiscalía actúe con honestidad y ética pero no fue así, seguimos en la lucha porque todavía no se ha terminado, lo único que quieren es cansarnos y desgastarnos para dejar las cosas como están, pero con nosotros esto no va a suceder iremos hasta el fin del mundo por aclarar lo sucedido y dejar como enseñanza especialmente a quienes todavía están en la gloriosa Institución Militar, que los soldados son hombres de honor y que este principio de vida no se compra ni se vende, que el buen nombre de las personas y el respeto se lo gana no se ordena.
Debo aclarar también que no estamos en contra de las Fuerzas Armadas, especialmente del Ejército, Institución noble y digna en la que me honro en haber sido parte por algunos años, sino de quienes actuaron con irresponsabilidad y que sabían lo que hacían pero que después del accidente han perdido la memoria y se echan la culpa el uno con el otro, esto es vergonzoso, no son dignos de portar un uniforme con historia y son mal ejemplo para sus soldados y para la sociedad.
Mario Fabricio Acosta Rubio
Capt. (S.P) de A.E Plto
C.I 1708027154
Hermano del Capt (+) de A.E Plto. Celso Hugo Acosta Rubio |